En el Valle Sagrado De los incas, en esos inmensos bosques verdes, llenos de árboles que esconden ciudadelas enteras para los ojos mortales. Un día los Apus(divinidades de la Montaña) escogieron de entre los bosques al árbol mas grande, florido y elegante y le otorgaron la habilidad de pensar, desde allí el cuidaron como a un hijo. Paso mucho tiempo y el árbol aprendió de todo lo que le rodeaba desde el comportamiento animal a las estaciones del clima, pero un día, convencido de que puede aprender mucho mas, decidió juntar todas sus fuerzas y desentramar las oscuras raíces que le sostenían, y con esfuerzo logro mantener el equilibrio.
El Taita Inti(supremo dios Sol) se percato de la Travesura que habían hecho los Apus, y con mano firme castigo a ellos, a muchos los seco de agua, a otros los cubrió con Fría Nieve, y a otros los condeno a caerse a pedazos, y al Árbol que desprecio su naturaleza, le castigo haciendo que ha aquellas ramas antes escondidas en la tierra se a calentaran extremadamente con el brillo que emite el Taita Inti. Al Árbol no le quedo otra que escapar de aquel dolor que le producía la luz, buscando sombra, cuando al fin y difícilmente la encontraba, en minutos el sol cubría los mas oscuros lugares y de nuevo el árbol volvía a la casería, esto paso por mucho tiempo hasta que el árbol llego a la Selva Amazónica y se perdido en la inmensidad del horizonte.

Cusco Perú, Enero del 2007
Suerte con las figuritas!!!
Elerth LEIVA